
#agenciapyme – Pasar de aquella tarde en que vendió 300 helados de mango biche frente al templo de Nuestra Señora del Cármen en Villavicencio a una empresa que hoy produce 8.000 helados al mes y se prepara para dar el salto a 13.000 significa toda una vida de lucha, de sufrimientos, pero también de sueños de don Ricardo Molano y su familia, que afortunadamente no estuvieron solos y contaron con un ángel de la guardia, el Fondo Emprender del Sena.
La empresa, apoyada con recursos de capital semilla de ese fondo, vende sus productos en municipios de Cundinamarca y Bogotá. Productos elaborados con pulpas de fruta como mango biche, gulupa, fresa, mora y piña y ahora se preparan para fabricar de uchuva y coctel de frutas. Así, pues, garantizan varados sabores.
Sus helados con elaborados con una fórmula que elimina los cristales de hielo, haciéndolos más suaves al paladar, por lo que se han convertido en todo un deleite para quienes los saborean.
Pero la historia de don Ricardo y su familia es más que todo eso. El, su esposa y sus dos hijas, tuvieron que sortear muchos obstáculos, desde cuando en el 2008 tuvieron que desplazarse del Tolima por la violencia que puso en peligro sus vidas.
“Llegamos a Villavicencio (Meta); fue una experiencia difícil, con poco dinero en los bolsillos para alimentarnos y para hallar una vivienda digna; recuerdo que al comienzo dormíamos sobre cartones”, comenta don Ricardo.
Pensando en continuar con el oficio de hacer helados, que aprendió de forma empírica, este emprendedor dejó un pequeño monto de dinero para comprar un guacal de mangos y azúcar; así elaboró 300 helados que vendió con éxito un Viernes Santo, frente a la Catedral Nuestra Señora del Carmen.
Sus helados pronto se posicionaron en el gusto de los clientes, lo que le permitió mejorar su calidad de vida. Después acudió con su familia a la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, donde a través de una pastoral social recibieron ayuda económica por 1,6 millones de pesos, dinero con el que Ricardo diseñó una máquina que producía 100 helados cada hora.
“Me animé por las ventas alcanzadas y comencé a averiguar cómo podía recibir la formación que tenía el SENA. Inicié con cursos cortos, como Emprendimiento Social, Documentación en Buenas Prácticas de Manufactura, Agricultura Orgánica, Profundización en Finanzas y Manipulación de Alimentos; esto me ayudó a ponerme nuevas metas”, explicó el emprendedor tolimense.
Con mejores condiciones económicas, se trasladó a Bogotá en 2012; Acción Social les ayudó con la reubicación y ellos continuaron con el negocio de los helados, al tiempo que sus hijas, Paula Alejandra y Erika Lorena, optaron por formarse en el SENA.
“Mi hermana se formó en Control de Calidad de Alimentos y yo lo hice en Administración Empresarial; sin duda esta fue una excelente elección por que nos ha servido para impulsar la empresa”, señaló Erika Lorena Molano Parra, quien actualmente se desempeña como gerente.
Con el paso del tiempo, don Ricardo se enteró de una actividad que iba a realizar el SENA en Subachoque (Cundinamarca); allí expuso su idea de negocio de producción de helados ante el área de emprendimiento, donde recibió asesoría para presentar su proyecto ante Fondo Emprender. Y en junio de 2015 recibió el capital semilla que le permitió establecer la planta de producción en el Parque Agroindustrial de la Sabana, de Mosquera.
“Helados de la Sabana es otra de las experiencias con las que demostramos que nuestro apoyo contribuye a la apertura de nuevos espacios para la población víctima del conflicto”, dijo el director de la Regional Cundinamarca del SENA, Gustavo Adolfo Araque.
Actualmente Helados de la Sabana genera siete empleos directos y cerca de 20 indirectos. “Con mi esposa nos encargamos de la planta en general, mi hija Paula Alejandra es la jefe de producción y Erika Lorena es la gerente; tenemos dos vendedores para el comercio y un contador”, agregó don Ricardo.
La empresa provee sus productos a pequeñas y medianas tiendas e instituciones educativas de los municipios de Mosquera y los aledaños como Facatativá, Funza y Madrid. En Bogotá tienen 30 clientes y acaba de instalar una máquina dispensadora en el centro de formación del SENA en Villeta (Cundinamarca). Ver características y detalles de los productos Helados de la Sabana
Su proyección es exportar y utilizar empaques biodegradables. Además “queremos tener una línea de producto totalmente orgánico y certificado para ser más competitivos en el mercado; también entrar a tiendas de grandes superficies y expandir la planta”, acotó Erika Lorena.
Según Angélica Camacho, comercializadora de Helados de la Sabana, “la gente ya se acostumbró al particular sabor de los helados; el de mango biche con sal es uno de los que más me solicitan; no lleva conservantes ni químicos”.
En sus cerca de 11 años de historia, Fondo Emprender ha apoyado más de 4.900 planes de negocio en todo el país, con recursos por 342 mil millones de pesos.

Celular: 3043921810 http://heladosdelasabana.com/

